Mitos de Memoria del fuego. Eduardo Galeano para primeros lectoresMitos de Memoria del fuego. Eduardo Galeano para primeros lectores.

Hoy queremos rescatar un libro extraordinario publicado por Anaya: Mitos de Memoria del fuego de Eduardo Galeano. Todos los textos reunidos en esta edición fueron antes publicados en el primer volumen de Memoria del fuego, titulado Los nacimientos (Siglo XXI Editores), dentro del capítulo inicial: “Primeras voces”.

Eduardo Galeano nos dice en el “Umbral”, prólogo a esta edición:

Los textos que siguen forman parte de un libro, el primer volumen de Memoria del fuego. Yo no escribí esa trilogía solamente para los lectores adultos de las Américas. Quise contar historias, las historias de la historia americana, al oído de quien tuviera ganas de escucharlas, a cualquier edad y en cualquier lugar. Los libros no creen en la edad. Según ellos, su propia edad, la edad de los libros, es un detalle que carece de importancia, y tampoco les importa ni un poquito la edad de los lectores. Pero yo quiero confesar, y mi libro también, que nos da alegría ir al encuentro de los jóvenes más jóvenes, acompañados por las espléndidas imágenes que ilustran esta selección de los mitos indígenas. (Páginas 9 y 10)

Mitos de Memoria del fuego nos invita a descubrir la creación del mundo a través de los mitos indígenas de fundación, el imaginario precolombino se describe con detalle. Las distintas sociedades indígenas descubren otras maneras de interactuar con la naturaleza y con “el otro”. Fragmentos simbólicos, brillantes y evocadores construyen el otro Génesis de la historia de América.

Los colores

Eran blancas las plumas de los pájaros y blanca la piel de los animales. Azules son, ahora, los que se bañaron en un lago donde no desemboca ningún río, ni ningún río nacía. Rojos, los que se sumergieron en el lago de la sangre derramada por un niño de la tribu kadiueu. Tienen el color de la tierra los que se revolcaron en el barro, y el de la ceniza los que buscaron calor en los fogones apagados. Verdes son los que frotaron sus cuerpos con el follaje y blancos los que se quedaron quietos. (Página 36)

Los grupos indígenas se convierten en agentes de la historia antes de la supuesta conquista, el término descubrimiento que ha vertebrado la historia de América deja de tener sentido ya que Europa no ha dado a América una identidad histórica, América ya tenía su propia identidad. La necesidad de recuperar la cultura y la memoria indígena sigue siendo una tarea presente.

Galeano quiere rescatar la memoria colectiva, conversar con ella, conocer sus secretos, saber de qué barros ha nacido. Una anécdota que siempre cuenta el autor evidencia la inquietud y la necesidad que siempre ha tenido de cuestionar el discurso oficial con el que se ha construido América:

Desde que era chiquito e iba a la escuela y la maestra me decía que Vasco Núñez de Balboa fue el primer hombre que vio los dos océanos desde una cumbre de Panamá, yo levantaba la mano y le decía: “Señorita, señorita, entonces los que vivían ahí eran ciegos”. Y ella me echaba de la clase por insolente. (1)

La recuperación de la memoria a través de la voz del “otro”, es el eje fundamental de la obra de la que nace esta antología. Y, desde esta perspectiva subalterna, nos encontramos con la historia perdida, fundamental para entender y reconstruir el presente.

Galeano apuesta por una búsqueda de la identidad que acepte el mestizaje y la naturaleza híbrida de la cultura americana. La opción dialéctica y sintética que nace entre iguales. Éste es el verdadero sentido: mostrar la falta de oportunidad que ha tenido el individuo americano, mestizo o indígena, para sentirse igual debido a siglos de colonización que han generado dominación, despersonalización y desplazamiento.

Me parece admirable la capacidad que han tenido los indígenas de las Américas en perpetuar una memoria que fue quemada, castigada, ahorcada, despreciada durante cinco siglos. Y la humanidad entera tiene que estarle muy agradecida, porque gracias a esa porfiada memoria sabemos que la tierra puede ser sagrada, que somos parte de la naturaleza, que la naturaleza no termina en nosotros. Que hay posibilidades de organizar la vida colectiva, formas comunitarias que no están basadas en el dinero. Que la competencia contra el prójimo no es inevitable y que el prójimo puede ser algo mucho más que un competidor. (2)

Si algo define la obra de Galeano es la intertextualidad que permite el encuentro de una pluralidad de textos, de discursos, que tienen en común la retórica colectiva. Sus obras nos demuestran que su aspiración referencial y su realismo pueden ser evocadores y por ello no dejan de ser poéticos. Galeano es difícil de encerrar en las etiquetas convencionales, es un autor que crea sus propias estructuras narrativas sin renunciar a enmarcar en ellas su propia visión de la historia.

Eduardo Galeano es, sin duda, uno de los autores que de manera más honesta ha intentado dibujar con sus palabras la diversidad cultural e histórica que ha construido América. Mitos de Memoria del fuego recuenta el génesis imaginado para que los pequeños lectores entiendan que si la realidad no integra a todos los agentes históricos, estaremos creando sociedades que generen pobreza, desigualdad y exclusión.

Por Raquel Friera

***

GALEANO, Eduardo. Mitos de Memoria del fuego. Ilustraciones de Elisa Arguilé. Madrid: Anaya, 2002. 80 páginas. Sopa de Libros; 79. EAN: 9788466717090

1. La Jornada. México, 30 de mayo de 2008
2. La Jornada. México, 30 de mayo de 2008

Avui volem rescatar un llibre extraordinari publicat per Anaya: Mitos de Memoria del fuego d’Eduardo Galeano. Tots els textos reunits en aquesta edició van ser abans publicats en el primer volum de Memoria del fuego, titulat Los nacimientos (Siglo XXI Editores), dins el capítol inicial: “Primeras voces”.

Eduardo Galeano ens diu al “Umbral”, pròleg a aquesta edició:

Los textos que siguen forman parte de un libro, el primer volumen de Memoria del fuego. Yo no escribí esa trilogía solamente para los lectores adultos de las Américas. Quise contar historias, las historias de la historia americana, al oído de quien tuviera ganas de escucharlas, a cualquier edad y en cualquier lugar. Los libros no creen en la edad. Según ellos, su propia edad, la edad de los libros, es un detalle que carece de importancia, y tampoco les importa ni un poquito la edad de los lectores. Pero yo quiero confesar, y mi libro también, que nos da alegría ir al encuentro de los jóvenes más jóvenes, acompañados por las espléndidas imágenes que ilustran esta selección de los mitos indígenas. (Pàgines 9 i 10)

Mitos de Memoria del fuego ens convida a descobrir la creació del món a través dels mites indígenes de fundació, l’imaginari precolombí es descriu amb detall. Les diferents societats indígenes descobreixen altres maneres d’interactuar amb la natura i amb “l’altre”. Fragments simbòlics, brillants i evocadors construeixen l’altre Gènesi de la història d’Amèrica.

Los colores

Eran blancas las plumas de los pájaros y blanca la piel de los animales. Azules son, ahora, los que se bañaron en un lago donde no desemboca ningún río, ni ningún río nacía. Rojos, los que se sumergieron en el lago de la sangre derramada por un niño de la tribu kadiueu. Tienen el color de la tierra los que se revolcaron en el barro, y el de la ceniza los que buscaron calor en los fogones apagados. Verdes son los que frotaron sus cuerpos con el follaje y blancos los que se quedaron quietos. (Pàgina 36)

Els grups indígenes esdevenen agents de la història abans de la suposada conquesta, el terme descobriment que ha vertebrat la història d’Amèrica deixa de tenir sentit ja que Europa no ha donat a Amèrica una identitat històrica, Amèrica ja tenia la seva pròpia identitat. La necessitat de recuperar la cultura i la memòria indígena segueix sent una tasca present.

Galeano vol rescatar la memòria col·lectiva, conversar amb ella, conèixer els seus secrets, saber de quins fangs ha nascut. Una anècdota que sempre explica l’autor evidencia la inquietud i la necessitat que sempre ha tingut de qüestionar el discurs oficial amb què s’ha construït Amèrica:

Desde que era chiquito e iba a la escuela y la maestra me decía que Vasco Núñez de Balboa fue el primer hombre que vio los dos océanos desde una cumbre de Panamá, yo levantaba la mano y le decía: “Señorita, señorita, entonces los que vivían ahí eran ciegos”. Y ella me echaba de la clase por insolente. (1)

La recuperació de la memòria a través de la veu de “l’altre”, és l’eix fonamental de l’obra de la qual neix aquesta antologia. I, des d’aquesta perspectiva subalterna, ens trobem amb la història perduda, fonamental per entendre i reconstruir el present.

Galeano aposta per una recerca de la identitat que accepti el mestissatge i la naturalesa híbrida de la cultura americana. L’opció dialèctica i sintètica que neix entre iguals. Aquest és el veritable sentit: mostrar la manca d’oportunitat que ha tingut l’individu americà, mestís o indígena, per sentir-se igual a causa de segles de colonització que han generat dominació, despersonalització i desplaçament.

Me parece admirable la capacidad que han tenido los indígenas de las Américas en perpetuar una memoria que fue quemada, castigada, ahorcada, despreciada durante cinco siglos. Y la humanidad entera tiene que estarle muy agradecida, porque gracias a esa porfiada memoria sabemos que la tierra puede ser sagrada, que somos parte de la naturaleza, que la naturaleza no termina en nosotros. Que hay posibilidades de organizar la vida colectiva, formas comunitarias que no están basadas en el dinero. Que la competencia contra el prójimo no es inevitable y que el prójimo puede ser algo mucho más que un competidor. (2)

Si alguna cosa defineix l’obra de Galeano és la intertextualitat que permet la trobada d’una pluralitat de textos, de discursos, que tenen en comú la retòrica col·lectiva. Les seves obres ens demostren que la seva aspiració referencial i el seu realisme poden ser evocadors i per això no deixen de ser poètics. Galeano és difícil de tancar en les etiquetes convencionals, és un autor que crea les seves pròpies estructures narratives sense renunciar a emmarcar-hi la seva pròpia visió de la història.

Eduardo Galeano és, sens dubte, un dels autors que de manera més honesta ha intentat dibuixar amb les seves paraules la diversitat cultural i històrica que ha construït Amèrica. Mitos de Memoria del fuego recompte el gènesi imaginat perquè els petits lectors entenguin que si la realitat no integra tots els agents històrics, estarem creant societats que generin pobresa, desigualtat i exclusió.

Per Raquel Friera

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GALEANO, Eduardo. Mitos de Memoria del fuego. Il·lustracionsde Elisa Arguilé. Madrid: Anaya, 2002. 80 pàgines. Sopa de Libros; 79. EAN: 9788466717090

1. La Jornada. México, 30 de maig de 2008
2. La Jornada. México, 30 de maig de 2008

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